[Es]
El proyecto se sitúa en una casa ficticia, con sencilla y esencial
organización espacial: una pastilla longitudinal conformada por un núcleo
central de salón-comedor y las dependencias de cocina y dormitorio a sendos
lados. La vivienda cuenta con un jardín que acompaña longitudinalmente todas
las estancias.
El carácter industrial de la vivienda viene determinado por su
materialidad: cubierta abovedada de hormigón visto, fachada y solados de
fábrica de ladrillo, y carpintería de madera maciza. Estos materiales juegan un
papel fundamental en el diseño de la isla de la cocina, objeto de este
concurso. Son materiales con mucha identidad y pregnancia, que obligan a la
elección de materiales neutros, que no compitan ni queden disonantes.
La isla se compone de tres partes claramente diferenciadas. Es la casa la
que determina su posición y su uso. Estas partes se construirán en tres
materiales diferentes, pero con un denominador común: todos los elementos serán
de color blanco.
El primer elemento, construido en madera lacada, estará conformado por un
banco corrido. Las ventanas de madera se recogen y se conecta espacialmente la
cocina con el jardín. El habitante se introduce en un oasis pensado para el
descanso, la reflexión y la meditación.
El segundo elemento, materializado en chapa de acero, lo compone el espacio
de trabajo. Una pantalla digital, oculta tras la mesa, se alza para permitir al
habitante teletrabajar desde la isla. La pantalla se acciona a través de un
teclado que queda integrado en el sobre de la mesa.
El espacio central constituye el tercer y último elemento. Es aquí donde
nos encontramos la isla como tal: una encimera de gres porcelánico de gran
formato, gama Nilium de la marca Dekton, apta para la realización de diferentes
acciones vinculadas con el cocinado. Tras unas compuertas que se deslizan,
aparece un fregadero oculto, con un grifo, que permite la manipulación de los
alimentos. Un rebaje en el mueble construye un pequeño macetero, para el
cultivo de diferentes hierbas aromáticas y especias.
La cocina y el salón están conectados por medio de un tabique móvil. Cuando
estos espacios se unen, la isla se convierte en una gran mesa presidencial de
comedor. La encimera tiene forma de “L”, bajo la que se ocultan dos patas, que
salen del mueble y amplían la superficie del convite.
Se convierte así la isla en un espacio imprescindible ya no sólo dentro de
la cocina, sino también en las diferentes partes de la casa, como el salón o el
jardín. Una isla flexible para la casa actual, también flexible y cambiante,
donde los límites de los diferentes espacios se desdibujan y los distintos usos
no quedan relegados a una dependencia concreta.
[En]
The project is located
in a fictitious house with a simple spatial organization. A single floor
housing, with a central living room and kitchen and bedroom on each side. A
longitudinal garden surrounds the house.
The different materials
used in the construction give the house an industrial appearance: a concrete
vault, a brick façade and natural wood windows and doors. The new kitchen
island is designed in three different materials in a white finished.
The first element is
designed in white lacquered wood. It works as a relaxing zone, where the
habitant can sit while gazes at the garden vegetation.
A second element, made
of steel, is used as the telecommuting area. The kitchen island has the
personal computer integrated.
The last element works
as the cooking area. A piece, built in porcelain gres, hides a sink with a kitchen
tap, where the habitant can prepare lunch. The furnishing also contains a
planter where aromatic plants or spices can be planted.
The living room and the
kitchen are conected by a mobile partition. When the kitchen joins the living
room, the kitchen island works as a presidential dining table. The porcelain
gres panel can rotate to enlarge the dining space.